30 noviembre 2020

Eclipse penumbral de Luna – 30 de noviembre 2020

Un día de Luna Llena que propicia los contactos y las comunicaciones, pero para comunicarnos desde la verdad, para decirnos cosas profundas, no nos sirve perder el tiempo. Estamos aprendiendo muchas técnicas y términos que van a permitirnos sentir más espacio, alcanzar mayor comprensión. De hecho, se están sembrando semillas importantes para crear estructuras que van a poder servir para asentar lo novedoso, en relación a la libertad, a esa libertad que cada uno conquista interiormente, para estar en paz consigo mismo y con los demás, con el mundo. Así que no es una libertad que nos aísle, es una libertad que nos hace sentir intensidad y fortalece en proyectos comunes.

Estamos reorganizando y atreviéndonos a acercándonos a aquello que es desconocido, pero intuimos que puede aportarnos, enriquecernos, aunque haya que hacer esfuerzos, aunque haya que seguir la disciplina necesaria para tener una buena coordinación.

 

Estar concentrados para no dispersarnos no quiere decir que hemos de perder la cortesía, ni el buen humor, las buenas maneras, la educación. Y mantengamos la alegría, el sentido común. Por supuesto, está siendo un eclipse que nos permite revisar qué tal vamos en cuanto a envidias, celos, todo eso que nos apasiona y nos secuestra provocándonos angustias. Entonces, darnos cuenta de si merece la pena este dolor que nos provocamos con nuestras ideas va a ser crucial. Será propicio para podernos transformar interiormente, cambiar pautas mentales, hábitos mentales, hacer espacio para sentirnos más ligeros, porque estamos haciendo, estamos en vías de hacer un largo viaje.


 


Qué sola está la Luna, única en un signo de Aire, fantasía, imaginación, el mundo de la infancia, lo femenino, lo que tiene que ver con la comida, con la afectividad, con la familia, con los sentimientos, con el niño o niña interior que quiere ser escuchado. Sí, mucho sentimiento, a veces, es un eclipse, opacado por la lógica, o tal vez, si estamos atentos, inspirados por lo racional, para no desbordarnos, al y al cabo, siempre sobra un poquito de emoción, porque puede agotar. La Luna tiene sueños, grande y hermosa, plateada, traerá a tu conciencia anhelos, aunque por un tiempo los ignores, ese momento puede ser aprovechado para ver con mucha más comprensión lo que está concentrando tu atención. Si puedes, sigue aprendiendo, estudiando, yendo más lejos, explorando, pero vete guardando en tu saquito de “proverbios” esas conclusiones valiosas que extraes de cada libro, de cada experiencia, de cada encuentro.