23 marzo 2020

Cuando el amor cancela los códigos del miedo y el temor


Larga es la noche -Odd Man Out


¿Qué hacemos con nuestros miedos? ¿Somos conscientes de ellos? ¿Los ocultamos? ¿Buscamos herramientas y métodos para sobreponernos a ellos? ¿O nos dejamos someter a los miedos que surgen en nuestros esquemas mentales? ¿Nos dejamos controlar por el cerebro reptiliano? Porque al final todo está en la mente, y cada pensamiento es una energía.


Como en este tiempo parece que Plutón tiene tanto poder de irradiación desde Capricornio, y la Luna Nueva de mañana día 24 está ya latente, es tiempo de atrevernos a ser (Novilunio en Aries) a traer Luz al interior, algo que no va a resultar difícil en las actuales circunstancias planetarias, la mayor parte de la población mundial estamos en régimen de confinamiento en nuestras casas (Nodo Norte en Cáncer). El interior resulta lo más importante durante unas semanas más que nunca. Abstrayéndonos de muchas otras complejidades que están en juego en este momento, para los animales del planeta resultan unos días excepcionales, es el momento de recuperar espacios que han sido invadidos por el depredador humano, y la Madre Tierra se regenera. De todo esto también trata Plutón, del poder de transformación y regeneración, del morir y renacer.


Plutón es uno de los planetas transaturninos, uno de los tres planetas llamados exteriores, vinculados a la transcendencia, es uno de les tres planetas que por su largo ciclo nos permiten despertar, darnos cuenta de lo qué estamos haciendo y nuestra motivación, llega el tiempo de la verdad y la sinceridad. Es uno de los tres planetas que permite darnos cuenta de lo que nos está frustrando, darnos cuenta de lo que nos está enfermando, darnos cuenta de lo que queremos cambiar porque ahora necesitamos ser auténticos o perderemos la vida, literalmente, por alta traición a la propia esencia y misión de vida.

Al igual que hoy, al igual que tú y yo, vamos a poder realizar una inmersión en la aventura de una noche de un personaje por las calles, un personaje que había estado confinado durante muchos meses y el cual al regresar al exterior se vio cegado por la luz, y aquello marcó la diferencia respecto a sus planes, en su destino.

Si necesitamos inspirarnos en algunos ejemplos para comprender la soledad y el miedo, los retos, las cuestiones de ética y moral, las motivaciones más íntimas que nos están inspirando cada día en nuestro actuar, y aún más en los momentos críticos, en esta película encontraremos innumerables personajes y arquetipos para ello.

Hay imágenes en blanco y negro impactantes por la combinación de luces y sombras, por su efecto plástico. Hay escenas intensas que te atrapan y abstraen por completo de ti mismo hasta hacerte sentir parte de la vivencia de los personajes, hasta hacerte sentir parte de su sonido, de sus palabras y de su mensaje.

Tal vez lo que hechiza tanto en esta película es que los personajes revelan aquello que vive en sus corazones, lo esencial de cada uno, sin máscaras, no hay tiempo para las apariencias. Uno siente su aspecto humano, el de que cada uno de los diversos y variopintos personajes que durante unas horas de la noche, hasta medianoche, van surgiendo de entre las sombras, atravesando umbrales, corriendo por las plazas, o buscando un callejón donde pasar inadvertido.



Estos son algunos de los personajes a destacar en torno a Johnny:


Kathleen Ryan es la mujer que ama a Johnny McQueen, el protagonista principal, en la película es Kathleen Sullivan. Le ama tanto que prefiere morir con él a vivir sin él, tal vez encarna ese principio radical de Escorpio (donde está situado su Venus natal en trígono con Plutón) en combinación con su Luna en Aries (trígono Neptuno) y un Marte en Sagitario, sin olvidar el sextil del Sol con Plutón.


El padre Tom es William Fay, no tiene dinero para ofrecer en rescate y recuperar a su amigo, quiere volver a ver a Johnny para reconfortarle en lo más hondo de su ser. Pero sí tiene amor, y este amor le inspira para comunicar con sus palabras y mirada, con todo su ser y convencer a Shell, que sí sabe dónde está Johnny, el pájaro herido en un ala y que ha encontrado perdido bajo la lluvia, aunque custodiado por un ángel en una vieja y destartalada bañera tirada en la calle. Está interpretado por F. J. McCormick, este es el hombre sin estudios, apenas arropado para sobrevivir al frío, al viento, a la humedad y a la nieve, pero que corre y corre, el tiempo urge, y él se convierte en guía principal. Es un personaje sin casi medios para vivir que habita de alquiler con las aves en un edificio espectacular pero medio derruido, junto con sus compañeros, el pintor y el médico. El diálogo entre el padre Tom y Shell es completamente magnético. ¿Qué es la FE? ¿Se puede llegar a ser convencido que es mejor un poco de fe que algo de dinero para sobrevivir? No digas aún nada ahora, tienes que ver esta película hasta el final, tienes que escuchar algunos de sus diálogos, como el que sostiene Shell con Tober.


El médico es Tober, interpretado por Elwyn Brook-Jone. Su personaje nunca terminó la carrera de medicina, pero a toda costa su vocación de salvar vidas se activa cuando encuentra a Johnny tan malherido y a punto de morir. Algo que no comprende el pintor, a quien sólo le interesa ese hombre por su mirada, sabe que el médico le va a salvar para que luego le juzguen y ejecuten, papel interpretado magníficamente por Robert Newton. Al pintor, Lukey, sólo le interesa captar en la mirada del moribundo aquello que pueda revelarle en su posición en el umbral entre la vida y la muerte, quiere captarlo en una de sus pinturas.


En la película quedan magníficamente tratadas las alucinaciones del moribundo, y dónde mejor que comenzar a tenerlas que proyectadas en la espuma de una cerveza derramada en la mesa de un bar, en un rincón apartado del resto de las miradas. Este pub, un lugar muy neptuniano, es un local que llama la atención por la belleza de su arquitectura, una gran sala de reunión y de encuentro, allí la ágil mirada de los camareros no pierde ni un detalle a pesar de que el local está abarrotado. Otro lugar de alucinaciones será en el “estudio” del pintor, tal vez en ese punto de la vida en que casi se despide el cuerpo del plano terrenal lo que llega a importar es recuperar la inocencia del niño, y aquellos que en la infancia llegaron a lo más profundo del corazón, y aquellas palabras que resuenan aún en el alma, con quien ahora se siente más cerca. Johnny ya no lidera ningún grupo, es un personaje que ya no encaja, va a la deriva por la ciudad, escapando, huyendo, siendo buscado, perseguido, siendo amado.



¿Quién podía mejor que Carol Reed, el director, captar todo esto? Tal vez es su conjunción Urano-Sol en Capricornio (y en oposición a la Luna, a Júpiter y a Neptuno, todos en Cáncer), lo que le permite dar a todo ello forma en la pantalla, también el Sol está en sextil con Saturno, la idea pasa al plano material, a la materia densa.


“Larga es la noche” (Odd Man Out) es una película estrenada en 1947, también en aquel año se produjo una conjunción Saturno-Plutón, en el signo de Leo; ese año en cuadratura con Júpiter (ahora este planeta está en sextil); y Marte hizo un sextil (desde Géminis), ahora en conjunción. A veces uno elige una película, o un libro, o una música, una obra de teatro que de alguna manera resuena energéticamente con el momento actual. Aunque no estemos tratando los mismos temas. Pero hay una vibración que nos atrae, porque el tema principal está hoy en día candentes, estamos analizándonos cada uno como “ser humano” (creo que no todo ser humano, pero esa es otra cuestión), al fin y al cabo estamos aquí descubriéndonos desde nuestro sentir y pensar, moldeándonos como personas e intentando crear la mejor versión de nosotros mismos.




Extractos de la película:


El inicio de la película.







La importancia de la presencia de las mujeres en esta película:

Rosie y Maudie.









Volviendo a la infancia.







Hay otra escena al final casi de la película en la que el personaje observa a dos niños que desde la ventana con alegría admiran cómo cae la blanca nieve. Muy simbólico.


La película en imágenes - algunos de sus fotogramas


Cinemelodic, por Sambo



Por el Dr. Mabuse, en su gabinete.



El autor de la novela en la que está basada esta película es Frederick Lawrence Green. Nació en 1902, en Irlanda, bajo el signo de Aries: Sol conjunción Marte y en cuadratura a Plutón, bien dotado entonces para hablarnos de temas tan profundos, para hablarnos de lucha, de muerte, de renacimiento, de transformación, para un análisis exhaustivo de los personajes; pero haciéndolo con poesía, su Luna y Venus están en Piscis, con humanidad, con sensibilidad. Y para hablarnos de libertad, El Sol está en trígono con Urano, al igual que la Luna.