22 febrero 2020

LUNA NUEVA EN PISCIS – Febrero 2020


Esta Luna Nueva nos presenta 4 signos en Piscis, formando un stellium. El Sol y la Luna activan el grado 4 de este signo.
Piscis es un signo de corta ascensión en el hemisferio norte, lo cual quiere decir que es rápido, está menos de dos horas en el Ascendente, en concreto este signo permanece casi menos de 1 hora en el Ascendente.




Con la Carta Astral delante, con todas las posiciones, aspectos, figuras, vamos a descubrir qué nos trae y en qué nos vamos a enfocar.

Nos presenta entonces la carta del novilunio un énfasis en los valores que corresponden a este signo de Agua Mutable. Serán unos días para profundizar en nuestra capacidad de compasión, para desarrollar la bondad y la solidaridad. Estemos atentos a los sueños, los nocturnos, pero también durante la vigía observemos nuestras “ensoñaciones” inspiradoras. También  si nos vienen pensamientos o recuerdos, escenas en las que personas o animales estaban o están sufriendo, esto lo hemos de trascender, sublimar, transformar. Estaremos más sensibles para poder desarrollar mayor comprensión, solidaridad y actuar en consecuencia, aportar cada uno su pequeño granito de arena para hacer que el día a día sea mejor para todos los seres que sienten. Mejor significa por tanto que habrá más alegría para cada uno.

La cuestión es no caer en el extremo de la manifestación de esta energía, un exceso de sentimentalismo, una emotividad exacerbada. Es tiempo para aprender a vivir, expresar y descubrir el mundo interior, las sensaciones que se producen en el intercambio con el entorno. Será tiempo de hallar nuevos recursos para transformar emociones, canalizarlas adecuadamente.

Desde esta mayor sensibilidad y receptividad podemos sentirnos más agradecidos, sabemos lo que es la pérdida, la separación. Podemos valorar mucho más ahora todo aquello que nos aportaron las personas o “amistades” (a veces no han sido personas, puede haber sido un perrito, un gatito, un pajarito, etc.) que ya no están con nosotros.

Habremos también de cuidar extremos de la manifestación de esta energía como la tendencia al escapismo, buscar paraísos artificiales que sólo alivian momentáneamente, hay que resolver asuntos pendientes para volver a sentir armonía, alegría en un estado de serenidad. Observar si se tiende más a la indecisión, a la pereza, qué nos inquieta.

Observar si tendemos a un exceso de imaginación, a la melancolía, las obsesiones, las fobias, a la superstición, a dejarse llevar por aprensiones, si surgen sentimientos mórbidos.

En positivo, la inspiración artística nos acompaña si queremos activarla conscientemente. También será mayor la tendencia al misticismo. Para ello, seguramente necesitaremos soledad, retiro, silencio.

Cuestionarnos por qué queremos hacer un sacrificio, ¿nos proponemos salvar a alguien?. O tal vez queramos ser salvados y nos sentimos desconectados de nuestro ser interior, nuestro valor y capacidades. Ahora es tiempo de reconexión.
O cuestionarnos acerca de por qué y con quién nos sentimos víctimas y qué pasos y decisiones hay que tomar y qué hemos de hacer para cambiar la situación.





Aparte de estas indicaciones generales, para comprender mejor este ciclo en lo personal y concreto, será esencial saber qué Casa de la Carta astral está activa y si se forman aspectos.

Piscis también está relacionado con las sociedades, grupos, comunidades, asociaciones, colaboraciones, reuniones secretas. Por ejemplo, ayer sin haber tenido en cuenta aún estas características del novilunio surgió la posibilidad de reunirnos para compartir una Tertulia organizada por La Alhóndiga de Arévalo. No era un encuentro secreto sino abierto al público, asistencia gratuita. Algunos días antes se hizo la propuesta y fue aceptada, y juntos entre todos los presentes analizamos y estudiamos la película “El club de los poetas muertos”, inolvidable Carpe Diem. Nos deleitamos con extractos de su banda sonora, visionamos algunos minutos de secuencias diversas; hicimos más presentes a sus personajes arquetípicos, sus conflictos, sus desafíos, sus dones, sus vivencias en el encuadre social y temporal de su época, en su espacio tiempo. También dedicamos un tiempo al libro que se publicó a posteriori, escrito por Nancy H. Kleinbaum. Y, por supuesto, también nos acompañaron los escritos inspiradores de Henry David Thoreau, Walt Whitman, Ralph Waldo Emerson, todos ellos asociados al movimiento denominado trascendentalismo. Este movimiento fue muy importante en la época, ya que intentó sostener, en medio de una industrialización que avanzaba de manera acelerada, la conexión con la naturaleza, el misticismo. ¡Todo ello en relación con los valores de Piscis!

Mantengamos entonces esta comunión con la naturaleza, permitámonos un tiempo de soledad para la contemplación, para unirnos con esta fuerza y energía que nos rodea y de la que formamos parte. ¿Para qué? Para reencontrar la verdadera imagen de nosotros mismos. Tenemos, como seres humanos, capacidades ilimitadas, somos cada uno de nosotros un ser único y original, cada uno ha de expresar su propia genialidad, desarrollar cada uno de nosotros todo nuestro potencial. Esta es nuestra búsqueda genuina, descubrir cada uno lo más individual a la vez que lo universal, en nuestro interior viven lo finito y lo infinito.

Realmente, todo esto sigue vigente hoy en día y podemos seguir incorporándolo en las sociedades avanzadas y complejas en las que estamos evolucionando, aunque para ello tengamos que tener muy presente no olvidarnos de “simplificar”.





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