17 diciembre 2019

Las alas de Mercurio, las alas de cada ser humano


Hoy la Luna comienza su recorrido por el signo de Virgo, regido por Mercurio.





¿Veis el glifo de este signo de Tierra? Nos recuerda a la circunvalación de los intestinos, una de las zonas del cuerpo en relación con el signo. Y ya estamos sintonizando con la palabra clave, movimiento.



Uno de los hijos de Zeus fue Hermes (griego), Mercurio (latín), que está asociado al simbolismo de las ALAS. Si te fijas en el casco de Hermes y en su caduceo así como en sus tobillos, ahí están las alas.
Estamos hablando del mensajero de los dioses. Estamos hablando de alguien que trae y lleva. Estamos hablando de movimiento.

¿Dónde están las alas en nuestro cuerpo? Seguro que te lo has preguntado alguna vez. Algunas personas estáis respondiendo ya, lo sabéis, ¿verdad?.
Aquí estamos, para “volar en la Tierra”, ¡cómo nos van a faltar las alas para ello!

Las alas van unidas a MOVIMIENTO. En nuestro cuerpo tenemos zonas relacionadas con el movimiento, el dinamismo, la locomoción. Como las caderas, fijémonos en los huesos ilíacos.

También tenemos otra zona que nos recuerda a las alas, los huesos omoplatos. Nosotros también perdemos nuestras alas, sí, a veces vivimos situaciones que nos causan desasosiego, nerviosismo, ansiedad, los miedos se activan, la mente aumenta su velocidad de ideas, surgen emociones oscuras, derrochamos mucha energía, perdemos un poco o demasiado “el norte”, no nos cuidamos convenientemente. Perdemos la conexión equilibrada de Cielo-Tierra. Y, aparte de cansancio, podemos entrar en una fase de mayor pesimismo, incluso depresión.

Por delante del tronco del esqueleto humano tenemos los pulmones, también nos recuerdan a unas alas. Otra de las zonas asociadas a Mercurio, en este caso al de Géminis.

Y no hemos acabado, seguimos subiendo hacia la cabeza. ¿Te has fijado en el hueso esfenoides? Fíjate, además en esta zona se instala una glándula muy importante, la pituitaria, la hipófosis, tal vez hayas oído hablar de su relación con el “tercer ojo”.






La Luna irá avanzando por los grados de Virgo y hará oposición a Neptuno, así pues en estos días aprovechemos para cuidar nuestras “alas”, para ocuparnos de mantener nuestro equilibrio Cielo (Piscis) y Tierra (Virgo), el Eje de la existencia. Saber utilizar nuestras cualidades más prácticas y pragmáticas: orden, disciplina, limpieza, servicio, rutina, planificación; y para ello beber con cada respiración “luz”, lo que para ti represente esta energía de alta vibración, esta energía elevadora, sin límites, sin forma, omnipresente, omnipotente, inmutabilidad, eternidad, omnisciente, etc. LUZ. O bien que la comprenda una palabra: Dios, Fuente, Energía Universal, Sol, Buda, etc. O ya sea una serie de adjetivos asociados a esta palabra: alegría, inspiración, creatividad, fuerza, AMOR, VIDA.


Nos estamos preparando para la celebración del nacimiento de la LUZ. Por eso vamos tomando conciencia e incorporando todo aquello que permite esta acogida en el corazón, esta apertura, este despertar interior. El día 22 tenemos el Solsticio de Invierno, un cambio, una señal. De esto os hablaré un poquito más adelante.

Hay ángeles que están esperando sus alas. Sí, sí. Te lo cuentan cuando tengas un rato largo en "Qué bello es vivir", una película de cine clásico.






1 comentario:

  1. Gracias María...tomo prestado tu tema interesántisimo (ALAS)!
    ☆☆☆ Un abrazo de Luz!

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