22 julio 2019

Los invitados del duque, de Ferenc Molnár



“Cualquiera que dude, es ya un ser moral.”

Ferenc Molnár



Acabo de leer esta obra de teatro, comedia en tres actos, que se estrenó en el Teatro Barcelona, de Barcelona, un 23 de septiembre de 1956, con el Sol recorriendo ya el signo de Libra, y de una historia de amor se trata. Como ocurre con las buenas lecturas, que no sólo nos hace pasar un rato efímero agradable, nos dejan un poso de buenas sensaciones y un espíritu positivo.


Ahora quería encontrar en la carta astral plana (se desconoce la hora de nacimiento) del autor, F. Molnár las energías que expresa en su obra a través de los personajes. Feren Molnár nació en Budapest el 12 de enero de 1878, por lo que vivió las dos grandes guerras mundiales.


Mausky: Eres notable. Ni un solo momento olvidas tu oficio.

Jorge: No debo olvidarlo.

Molnár nace con el Sol en el signo Cardinal y de Tierra de Capricornio, así que por boca de este personaje creado por su pluma, tenemos algo tan importante para Capricornio.







En la obra va a ser de capital importancia una situación confusa, Luna conjunción Neptuno, y se va a dar a través de los personajes de Vera y de Torrenti. El amor desesperado, el corazón roto, el ideal que se esfuma, no se pierde nada de todo esta expresión neptuniana que influye en las emociones. Ni tampoco la capacidad de volver a entusiasmarse, de volver a activar la chispa del amor.


Destaco a Jorge Fros, que va a ser el personaje que “saque las castañas del fuego” en el momento más crítico y tiene que activar su fantasía e inventar con gran ingenio y a toda velocidad, Luna trígono Urano. Estamos viendo un Sol en Capricornio, así que hay que salvar el buen nombre, la carrera y el estatus, y se cuenta para ello con el ingenio, la mente ágil y una pluma fantástica, y buen humor. El Sol está en aspecto con Mercurio, con Marte, con Júpiter y con Plutón, así que, aunque haya que pasar una noche sin dormir, hay que conseguir encontrar soluciones, pasar a la acción y dar la estabilidad a la Luna en Tauro, que por otra parte da pruebas de ser muy práctica en esta ocasión. Creatividad sobra, el Nodo Sur está en Leo, y que no se va a hacer por cariño y amistad si Venus está en Piscis, y el romanticismo inspira siempre caminos y vías para encontrar soluciones positivas. Además, como intervienen otros personajes, hay que tener varias cartas en la manga para persuadir por una parte a unos a actuar de la manera más conveniente para que haya un final feliz, y preparar todo un plan para evitar que los seres queridos sufran por tonterías, el típico grano de arena que se convierte en montaña. Así que se saben escoger los argumentos necesarios para convencer a los personajes, Mercurio trígono Plutón, Marte en Aries y transformar una realidad pésima y dramática en un final, no agradable para todos, pero sí para la mayoría. Lo único que pide el personaje de Jorge, es que confíen una vez en él. ¡Y mereció la pena!


Mausky: Eso no es ser artista, sino esclavo del arte.

Jorge: En el arte, para dominar, hay que ser esclavo.


Claro que para ello hay que vivir al regente de la Luna, Venus, que se encuentra en Piscis, la disposición al sacrificio, pero como le ocurre a Poseidón, no se va a quedar con menos por ello en el reparto de la fortuna, el poder atrae.


Por otra parte, no se le escapa al ojo el observar en su horóscopo la figura en la que Plutón es el punto focal, la T cuadrada formada por Urano y al Nodo Norte, en la obra tenemos todos los ingredientes en sintonía con este arquetipo de Plutón: pasión, triángulo amoroso, celos, ideas de suicidio. Tampoco la oposición de Venus con Urano, relaciones que parecen a punto de llegar a su término de una manera sorprendente y repentina.



Ferenc Molnár escribió con esa gracia de la conjunción Sol-Mercurio-Júpiter otras obras, como “Costumbres de Budapest”, colección de relatos de humor, y algunos de sus escritos fueron publicados en el “New York Times”, y es inolvidable por la obra “El cisne” que fue llevada al cine e interpretada magníficamente por Alec Guinness, Grace Kelly y Louis Jourdan entre otros conocidos actores, en la versión dirigida por Charles Vidor, que hacen que sea una comedia tan magnética, divertida y siempre agradable de ver de vez en cuando, por el gusto de generar endorfinas paseándose por las amplias estancias del castillo donde trascurre la historia.



La verdad, me pregunto por qué no se reeditan obras como estas tres que menciono, serían muy bien acogidas por muchos de nosotros, ya que pueden superar la prueba del tiempo, y por la presente hago una demanda a las editoriales y les animo a que se atrevan con ello. En todo caso, no me quejo, porque al menos he conseguido un ejemplar de Ediciones Alfil que me ha permitido esta deliciosa lectura con sonrisa y disfrutar de la intriga al pasar las páginas, queriendo saber cómo iba a deshacer el enredo formado este autor a quien agradezco que haya pasado por la Tierra.

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