17 diciembre 2018

Conectar con la energía de Fuego – Activar el Sol interior




¡Buenos días! ¡Buen inicio de semana!

Que hagamos con nuestra inteligencia, sabiduría, bondad, buenas intenciones, mejores acciones, poniendo entusiasmo en lo que hacemos, capturando pensamientos positivos y apaciguando nuestra mente, serenando nuestras emociones, hacer una semana deliciosa. ¡Generemos momentos agradables con nuestra creatividad!

La Luna está en Aries, a 15º cuando busco su posición ahora, así que va hacia el sextil con Plutón en el día de hoy.
El Sol a 25º de Sagitario, es decir, van al encuentro las luminarias, hacia un trígono (Sol y Luna en signos de Fuego).

Conectémonos entonces con esta energía, que en algunas Cartas Astrales puede ser deficiente, baja o inexistente por la repartición de los planetas en los signos, en las Casas por ejemplo, o potenciémosla, incluso tal vez hay una progresión por este elemento interesante para equilibrar el recuento total deficiente de la Carta Astral.





El FUEGO está en relación con la acción, pero habremos de tener cuidado con la emoción de la cólera y todo pensamiento que la alimente. Cada una de nuestra aspiraciones espirituales puede guiarnos en este día para comprender situaciones, a personas y en la toma de decisiones importantes, a corto o medio plazo.

Por el signo de Sagitario están transitando ahora no sólo el Sol, también Mercurio y Júpiter, por el primer Decanato. Es decir que este signo y los otros de Fuego, Aries y Leo, están siendo fuertemente influenciados. Es tiempo de comprender, de autoafirmarse, desarrollar asertividad, dialogar, ocuparse de documentos, mejorar en la medida de lo posible las relaciones con los hermanos/as y otros familiares cercanos, primos/as si se tiene relación con ellos habitualmente, es tiempo de compartir con ellos, de disfrutar juntos –si lo permiten.

También se pueden beneficiar y estar ocupados con estos asuntos las personas nacidas con el Sol en Acuario y en Libra. Y para personas  nacidas con el Sol en Piscis, Virgo y Géminis es el momento de hacer ajustes porque surgen fricciones que obligan, invitan, favorecen, a veces exigen, mejorar algunas áreas, ocuparse de gestiones, abrirse a nuevos planteamientos y posibilidades para vivir de acuerdo a lo que se piensa y siente, aceptar que no se puede contentar a todo el mundo y que siempre hay alguien que pudiera molestarse con algunas de las decisiones que se toman, pero si no se vive en consonancia con lo que interiormente se siente y de acuerdo a las propias ideas, el cuerpo dará señales de alarma. Por el bien de la salud, merecen la pena los esfuerzos requeridos.

Nos conectamos con el Sol interior, y con el Sol exterior que nos revitaliza, nos aclara su luz nuestro camino en la Tierra, e interiormente también conectamos con esta capacidad de comprensión y de discernimiento que surge en la tranquilidad.
Nos conectamos con esa energía solar y nos proponemos potenciar nuestra voluntad y nobleza, amor y confianza en uno mismo y en hacer lo posible por mejorarnos y mejorar nuestras circunstancias.

Somos también conscientes de cuando esta energía solar interior se desborda y tiende a la involución, que es cuando nos mostramos arrogantes, con actitud de desprecio, susceptibles, egocéntricos, orgullosos, y sabemos que estas actitudes se vuelven contra nuestra alegría interior y no benefician en absoluto nuestra salud física.

Sin embargo, y con esta energía fuerte a nuestro favor, reconozcamos abiertamente nuestros sentimientos, el análisis puede que no sea siempre fácil, falta AIRE estos días, no hay planetas activando este elemento por tránsitos y se puede tender a ser más subjetivos; observemos esa sensación incómoda que surge, tal vez no encontramos al principio nombre. Podemos pensar en su relación con alguno de los remedios de las Flores de Bach o de homeopatía. Lo importante es reconocer la emoción que incomoda y darle algún sabor o textura, color, sonido, esto es para que nos venga más información consciente y podamos sanar el esquema mental subyacente, el complejo, el trauma, el dolor que desde hace años se está liberando y del que aún quedan por barrer esas cenizas que ocupan espacio y ofuscan el entendimiento y bloquean el bienestar. Son tiempos de cambios y podemos “cortar” y liberar lo que ya no necesitamos para evolucionar. Y lo podemos hacer con determinación, sin olvidarnos de ser cuidadosos, pacientes y delicados con nuestro niño interior.


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