01 diciembre 2018

Bendiciones para y durante este mes de diciembre 2018


Empezamos el mes de diciembre con la Luna terminando de recorrer Virgo, que nos ofrece el enfocarnos en el desarrollo de la virtud más importante, la de la caridad, amor fraternal (agapë), para ello es necesario inclinarnos algo más al desapego.

A partir de las 16:00 (Madrid)  horas empieza a transitar el signo de Libra, que nos invita a desarrollar el sentido de la moralidad en nuestra actitud y comportamiento. Es decir, pongamos atención aún en aquellas obligaciones que requieren organización, detalles, respecto a nuestro bienestar, alimentación, descanso, limpieza, aseo, ejercicio adecuado, para nosotros mismos y para colaborar y ayudar a otras personas. Y ya por la tarde, descansemos y disfrutemos, es tiempo para dedicarse a disfrutar de la belleza y a reunirse en armonía, crear puentes entre los corazones y las mentes, reforzar aquello que nos une, limar asperezas, cooperar, y en equilibrio crear situaciones agradables que nutran mente, cuerpo, corazón y alma.

La próxima Luna Nueva del 7 de diciembre será en el grado 15 de Sagitario, que según la simbología atribuida en el libro de Janduz Nicolaus, expresa una orientación grande hacia el estudio, el intelecto está activo, hay que saber de esto, comprender aquello, consultar lo otro, ir lejos en la búsqueda de conocimiento, ampliar mucho la visión; pero tal vez el exceso de agitación mental, una vida tan orientada a lo intelectual, pueda conducir a cierto caos y desorden en el plano material. A nosotros corresponde si es tolerable, o si hay que poner orden y disciplina. Mercurio en su movimiento aparente recupera el ritmo “Directo”, así que a lo largo de los próximos días el tiempo dedicado a los asuntos y documentos administrativos, estudios, planificación de agenda, papeles, pequeños traslados para hacer gestiones o visitas, tiempo compartido con hermanos (primos y vecinos) todo ello será muy significativo e importante no sólo en lo práctico, con la energía de Sagitario estamos tratando de una orientación universal, de todo aquello que alimenta al alma, al espíritu y por tanto nos confirma y aumenta la alegría interior. Pero aún quedan días por delante, y ampliaré esta información acerca de la próxima Luna Nueva, puesto que bajo su influjo viviremos la celebración de las fiestas de Navidad y llegaremos a fin de año según el calendario gregoriano.

Este mes de diciembre comienza por sábado, en relación con el planeta Saturno, en la tradición espiritual cristiana en relación con la Virgen María; en la tradición budista, en Tailandia, en relación con el Buda Phra Naphork, un buda protegido por el rey de los nagas, Muchalinda, y que nos ampara respecto a los elementos. Este día está asociado al color violeta (también al azul).

La energía de Saturno, que ahora influye más intensamente a las personas nacidas bajo el signo que gobierna, y también a Capricornio, a Cáncer, Libra y Aries, es de introversión, es de naturaleza fría, contrae, y es necesaria para que podamos desarrollar sentido de la responsabilidad, moderación, disciplina, maestría respecto a la expresión exacerbada de nuestra emotividad -sentimentalismo, dependencia infantil-, de nuestros impulsos agresivos -ira, rabia, cólera-, de nuestros deseos exacerbados de disfrutar de manera absolutamente egoísta. El contacto actual Saturno-Neptuno favorece que podamos materializar sueños e ideales, que estemos atentos a la forma y materia a la vez que conectamos con energías del "cielo", que podamos materializar inspiraciones artísticas, que podamos sanar problemas físicos que habían venido siendo "crónicos". Que aprovechen Escorpio y Piscis porque les favorece, y por supuesto, Virgo y Tauro, pero con Saturno siempre hay que estar muy atentos porque también inclina a querer alcanzar lo perfecto, tanto respecto al propio comportamiento, como a exigirlo de los demás, y forzar demasiado puede que nos impida ver oportunidades y acoger con calidez, puede que el exceso de rigor termine por aislarnos ya que no terminamos de estar suficientemente preparados. Como siempre, moderación, y regular con la energía de Júpiter, más optimista y despreocupado, y de Marte, para no quedarnos bloqueados y actuar. Sepamos conservar siempre la alegría interior y potenciarla con todo aquello que la favorece, la duradera, sobre todo, agradecemos las efímeras alegrías, pero seamos sabios para dedicarnos a las que no desaparecen fugazmente, a las causas de las alegrías profundas y plácidas, imperturbables a pesar de los cambios.

Sólo hemos de dedicar un tiempo a conectar con la sabiduría, porque Saturno nos conduce a ello, a la maestría, por ello hemos de parar y serenarnos y conectar con las fuerzas que dan origen y sostienen la manifestación de la Vida en la Tierra.






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